La contaminación atmosférica.
La biosfera es un sistema que engloba a todos los seres vivientes de nuestro planeta así como el aire, el agua y el suelo que constituyen su hábitat o lugar donde se desarrolla normalmente su ciclo vital. Para el mantenimiento de este ciclo vital es esencial que el equilibrio ecológico no se altere, lo que implica la necesidad de evitar acciones que puedan modificarlo de alguna manera o puedan introducir cambios en cualquiera de los agentes implicados en el mismo, uno de los cuales, de importancia extraordinaria, es sin ninguna duda la atmósfera.
La contaminación del aire puede definirse como cualquier condición atmosférica en la que ciertas sustancias o formas de energía alcanzan concentraciones elevadas sobre su nivel ambiental normal como para producir un efecto nocivo en los humanos, los animales, la vegetación o los materiales.
Tres hechos son materia de preocupación por parte de la sociedad:
· El cambio climático ocasionado por el denominado "efecto invernadero" y la disminución de la capa de ozono de la estratosfera.
· El incremento de radiaciones de alta energía en la superficie de nuestro planeta como consecuencia también de esa destrucción del ozono estratosférico.
· El deterioro de los ecosistemas y los materiales terrestres ocasionado por la lluvia ácida.
Hay una serie de sustancias que pueden ser elementos o compuestos químicos de origen natural o artificial que son capaces de incorporarse a la dinámica atmosférica y permanecer en ella por un tiempo definido o indefinido. Estas sustancias se presentan tanto en estado sólido como en estado líquido o gaseoso. Hay dos tipos de contaminantes atmosféricos:
Contaminantes primarios
Son los que proceden directamente de las fuentes de emisión.
Contaminantes secundarios
Se forman en la atmósfera por la reacción o interacción de los contaminantes primarios, entre ellos y con los componentes atmosféricos.
Cualquier cambio en las concentraciones de los compuestos del aire es susceptible de ser considerado como contaminación. Hay sustancias, no reflejadas en la tabla siguiente por estar en concentraciones muy pequeñas, que son también contaminantes atmosféricos.
Hay dos grandes grupos de sustancias que se consideran contaminantes:
Gases: los gases contaminantes están formados sobre todo por compuestos de azufre, nitrógeno, compuestos de los halógenos y de ozono, monóxido y dióxido de carbono, y otros compuestos carbonados.
Partículas: las partículas son sustancias presentes en estado sólido o líquido, con la excepción de las gotas de agua. El tamaño de las partículas es microscópico. Suelen clasificarse en:
Polvo: se llama así a las partículas sólidas que proceden de la trituración de las rocas, de cenizas volcánicas, de arrastres eólicos en zonas áridas y secas, de demoliciones de edificios, de industrias, etc.
Humos: son pequeñas partículas originadas en una combustión a partir de vapores saturados, por proceso de sublimación o mediante reacciones químicas.
Nieblas: son suspensiones de líquidos en forma de gotas de tamaño muy pequeño originadas por la condensación de un gas. Su tamaño es menor que el de las partículas de los humos.
Aerosoles: son nubes de partículas líquidas microscópicas o submicroscópicas suspendidas en el aire.
Origen y destino de los contaminantes atmosféricos.
La atmósfera es un sistema dinámico, cuyos componentes están en continuo intercambio con el resto de los componentes de la Tierra (suelo, océanos, animales y vegetales). A estos ciclos de los gases atmosféricos, se incorporan los contaminantes, ya sean los producidos por causas naturales o los que son resultado de una actividad industrial.
Es importante conocer la procedencia de los gases y sus procesos de eliminación para poder intervenir en el control de la contaminación.
Efectos de la contaminación del aire
Los efectos de la contaminación se reflejan en todas las formas de vida que nos rodean (en los vegetales, animales, personas), además de en los materiales y, como no, en la atmósfera que nos rodea.
En la atmósfera los contaminantes pueden producir:
-Reducción de la visibilidad debido a los gases y a las partículas, que absorben algunas radiaciones de luz visible, o dispersan la luz incidente del Sol.
-La formación de nieblas, debido a la presencia de gran cantidad de SO2, que provoca la aparición de pequeñas gotas de niebla.
-Reducción de la radiación solar debido a la dispersión y absorción de la radiación solar visible e infrarroja. Esto provoca un enfriamiento de la capa de aire contaminado durante la noche. Todos estos fenómenos provoca un cambio de clima en las zonas contaminadas.
Las concentraciones de humos en altas concentraciones también ensucian fachadas y monumentos. Los óxidos de azufre producen ácido sulfúrico, que con la lluvia, hace que caiga en los edificios, a los cuales deteriora.
Por otro lado, el dióxido de azufre, el etileno, un producto de oxidación como el nitrato de peroxiacetilo y en menor medida por el cloro, el amoniaco, el mercurio y el cloruro de hidrógeno afectan a los vegetales, ya que penetran durante la respiración de la planta y destruyen la clorofila.
En los seres humanos, los contaminantes nos penetran a través del aparato respiratorio, siendo los gases los que nos penetran más eficazmente, alcanzando los alvéolos más profundos de los pulmones. La exposición continuada a estas sustancias termina ocasionando diversas enfermedades.
!--[if>!--[if>!--[if>!--[endif]-->!--[endif]-->!--[endif]-->