Nuestra sociedad se caracteriza por la utilización masiva de los recursos y su elevado consumo. Una sociedad se considera más desarrollada cuenta más energía y materia consuma. Esta utilización de los recursos de la Tierra y su transformación en todos los campos, industrial, agrícola o social, genera una gran cantidad de residuos. En muchos casos no se sabe qué hacer con ellos, mientras que en otros, los residuos son la base de actividades en caminadas a transformarlos, reducirlos o minibar su impacto.
Se considera residuo a todo material que resulta de un proceso de fabricación, transformación, utilización, consumo o limpieza, cuando su poseedor o producto lo abandonan por carecer de utilidad.
En las sociedades más desarrolladas, la producción de residuos domésticos se cifra en algo más de 3 Kg. por habitante y día. Si se cuenta también con otros residuos, como los agrícolas o los industriales, se pueden alcanzar cantidades superiores a los 50 Kg. Por habitante y día. Por ejemplo, en España, según el Ministerio de Medio Ambiente, se produjeron en el año 1996 unos 15 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos, lo que equivale a 1 Kg. Por persona y día. Pero si se consideran los residuos totales producidos, la cifra alcanza los 46 Kg. Por persona y día.
La gran concentración de población en las ciudades hace que el problema de la gestión de los residuos sea una de las preocupaciones políticas y sociales más importantes de la sociedad actual.
Hasta ahora generalmente se ha optado por almacenarlos, ocultarlos, o enterrarlos para no sufrir su presencia; pero la realidad es que la cantidad que se genera es tan grande que empieza a haber dificultades a la hora de encontrar lugares adecuados para estos menesteres. Hace falta, por tanto, que se planteen alternativas.
Tipos de residuos sólidos.
Existen varias clasificaciones de los residuos. Unas hacen referencia al origen de los mismos y otras al tratamiento común que se les puede dar. En general se suelen clasificar los residuos en urbanos, agrarios, ganaderos, forestales, industriales, mineros, químicos tóxicos o peligrosos y radiactivos.
- Residuos sólidos urbanos
En esta categoría se agrupan residuos de muy diferente procedencia, que se producen en el ámbito de las zonas consideradas como urbanas. Los principales son los siguientes:
- Los que se generan en los domicilios, los comercios y los servicios.
- Los ocasionados por la limpieza de las calles, las zonas verdes o recreativas.
- Los que se generan como consecuencia del abandono de enseres (muebles, vehículos, etc.) o de animales muertos. También entran dentro de estos apartados aquellos residuos industriales, de construcciones agrícolas y ganaderos que se encuentran dentro de las zonas consideradas como urbanas.
Lo que se conoce como basura tiene una composición muy variada y heterogénea. En cada ciudad, esta composición cambia según las condiciones climáticas, las características de la población y el modo de vida o el nivel económico.
Dentro de la basura, los distintos componentes se pueden clasificar en inertes (el metal, el vidrio, los electrodomésticos desechados, la tierra, las escorias y las cenizas), fermentables (los residuos orgánicos como el pan, el pescado, la paja y los restos vegetales) y combustibles (el papel, el cartón, los plásticos, la madera, las gomas, el cuero y las materias textiles).
- Residuos sólidos industriales
Los residuos industriales son muy variados, y son objeto de una mayor recuperación en las propias fábricas y en las plantas de tratamiento de materiales secundarios. Algunos de ellos tienen un gran aprovechamiento, como la industria electrónica, los de ciertas industrias químicas o los de la fabricación del aluminio.
- Residuos sólidos forestales, ganaderos y agrarios.
Este tipo de residuos presenta un grado de aprovechamiento muy grande, si bien la eliminación de algunos de ellos constituye un problema. Se componen de materia orgánica que se ha formado a partir de la captación de la energía solar mediante la fotosíntesis y las consiguientes cadenas de alimentación. Son, por tanto, biomasa potencialmente aprovechable.
A medida que las actividades forestales aumentan, también lo hacen sus residuos que consisten en ramas, cortezas u hojas muertas. La acumulación de estos materiales en los bosques aumenta el peligro de incendios, dificulta la regeneración de los árboles y las labores de repoblación, favorece la aparición de plagas y disminuye el aprovechamiento ganadero, entre otros.
Los residuos ganaderos están siendo en algunos casos fuente de problemas, debido a la explotación intensiva. Al margen de los malos olores y los problemas sanitarios e higiénicos de las instalaciones, tanto los residuos sólidos (estiércol) como los líquidos (purines) producen en las aguas una contaminación orgánica importante. Así los vertidos al agua de las explotaciones ganaderas aumentan la demanda biológica de oxígeno (DBO), elevan la concentración de nitritos, nitratos o fosfatos, y favorecen la aparición de gérmenes patógenos.
- Residuos mineros
Los residuos mineros se centran en las escombreras de las minas y en las instalaciones de transformación, como las industrias siderúrgicas, las metalúrgicas o las centrales térmicas de carbón. Están compuestos por escombros procedentes de las excavaciones, fragmentos de las rocas asociadas a los minerales útiles, restos de lavado de dichos minerales, escorias, residuales de las fundiciones o cenizas resultantes de la quema de carbón.
- Residuos químicos tóxicos o peligrosos
Son una serie de residuos muy variados que afectan a la salud, contaminan gravemente el aire o el agua, resultan explosivos o causan enfermedades. Por tanto, la legislación los cataloga y obliga, aunque en muchos casos solo en teoría, a que se realicen tratamientos especiales antes de desecharlos.
Algunos de los principales residuos que se consideran peligrosos son los siguientes:
- Productos farmacéuticos, medicamentos y productos veterinarios. Si se llevan a las farmacias, éstas se suelen encargar de gestionarlos.
- Residuos de hospitales y de otras actividades médicas (son los hospitales los encargados de gestionarlos y de eliminarlos).
- Productos del tratamiento de la madera (como barnices, pegamentos, colas, etc.).
- Biocidas y productos fitosanitarios. Éstos requieren de gestores autorizados especializados.
- Residuos de productos empleados como disolventes.
- Sustancias orgánicas halogenadas no empleadas como disolventes.
- Aceites y sustancias oleosas minerales.
- Mezclas aceite/agua o hidrocarburos/agua.
- Productos que contengan PCB (bifenilos) o PCT (terfenilos).
- Materias alquitranadas producidas por refinado, destilación o pirólisis.
- Tintes, colorantes, pigmentos, pinturas, lacas, barnices.
- Resinas, látex, plastificantes, colas.
- Productos pirotécnicos y otras materias explosivas.
- Productos de laboratorios fotográficos.
- Jabones, grasas y ceras de origen animal o vegetal.
- Sustancias inorgánicas sin metales.
- Escorias y cenizas.
- Tierras, arcillas, arenas y lodos de dragados.
- Sustancias procedentes de baños de sales metálicas.
- Partículas o polvos metálicos.
- Catalizadores usados.
- Líquidos y lodos que contengan metales.
- Residuos de tratamiento de descontaminación.
- Residuos de los procesos de descarbonación.
- Residuos de columnas intercambiadoras de iones.
- Lodos de alcantarillado.
- Residuos de limpieza de cisternas o herramientas.
- Recipientes y materiales contaminados con sustancias tóxicas.
- Baterías y pilas eléctricas.
- Aceites vegetales.
- Residuos sanitarios
Son los originados en la actividad de centros hospitalarios, clínicas, ambulatorios y centros de investigación biológica. Son de cuatro tipos:
- Grupo I. residuos asimilables a los RSU producidos fuera de la actividad asistencial (restos de comidas, papel, embalajes, etc.).
- Grupo II. Residuos sanitarios no específicos de la actividad asistencial, como yesos, sondas, etc. (materiales no infecciosos).
- Grupo III. Residuos sanitarios especiales, producidos en la actividad asistencial y que conlleva riesgos potenciales infecciosos, tales como vacunas, agujas, hermoderivados, vendas, etc.
- Grupo IV. Restos químicos, radiológicos o citostáticos[1].
Los residuos del grupo I pueden ser manipulados como RSU, sin tratamiento especial. Los del grupo II y III son destruidos por incineración o bien son eliminados como RSU siempre que previamente hayan sido sometidos a desinfección o esterilización. Los residuos del grupo IV deben ser tratados como residuos tóxicos peligrosos.
- Residuos radiactivos
Los principales residuos radiactivos se producen en las centrales nucleares en funcionamiento o en las que se desmantelan. Proceden de los procesos de fisión nuclear que se originan en los reactores nucleares.
Estos residuos son unos de los más peligrosos por sus efectos sobre la salud y la larga duración de su actividad. Por ello suponen un problema ambiental sin soluciones satisfactorias.
También se generan residuos radiactivos durante los procesos de extracción, enriquecimiento y explotación de los minerales de uranio.
[1] Los citostáticos son sustancias que bien la reproducción o el desarrollo celular. Médicamente se utilizan como antitumorales y anicancerosos.
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